Monodia religiosa. El canto gregoriano

 

Si tuviéramos que citar algunas características generales del canto gregoriano, podríamos mencionar las siguientes:

a) Monódico
b) Vocal y a capella
c) Colectivo
d) Repertorio anónimo
e) Función litúrgica
f) Texto en latín
g) Ritmo “libre”
h) Melodía “fluida”

Escuchemos Puer natus est:

Un coro de voces masculinas entona a capella (es decir, sin acompañamiento instrumental) el introito u oración inicial del Propio de la Misa de Navidad, la festividad más importante de la liturgia cristiana junto con la Resurrección. El introito desempeña la doble función de acompañar la entrada del o de los celebrantes mientras se dirigen al altar, y de situar desde el comienzo a los fieles en el acontecimiento que se va a celebrar.

Está escrito en notación cuadrada y en un tetragrama. Los símbolos y signos que hay por encima y por debajo de la partitura hacen referencia a los antiguos neumas con los que primitivamente se escribía el canto gregoriano. También podemos observar que la letra del canto está escrita en latín. Si nos fijamos en el comienzo de cada línea, vemos que hay un signo parecido a una C en la tercera línea; ese signo es la clave de Do, así que la nota de la tercera línea es do y las demás siguen el mismo orden que en el pentagrama actual. La nota “de recitado” es la que más se repite durante toda la obra, claramente la nota Do.

Curiosidades:

Si prestamos atención al final de cada línea de tetragrama, veremos que hay una pequeña marca, que sirve para indicar cuál va a ser la próxima nota de la siguiente línea. Esto se debe a que el canto gregoriano estaba escrito en libros muy grandes llamados cantorales, y los cantores tenían que girar la cabeza cada vez que terminaban una línea musical, ya que no les daba tiempo a girar. El texto comienza diciendo “PUER NATUS EST” que significa “El niño ha nacido”. La música se cantaba en la entrada y, como antes hemos dicho, como ANTIPHONA AD INTROITUM, es decir, al comenzar la misa y de forma antifonal (dos coros alternados). En cuanto a la interpretación, aunque casi siempre se canta de forma silábica, hay algunos melismas o adornos (varias notas sobre una sílaba). Podemos hablar de tres estilos en el gregoriano: silábico (una nota por sílaba), neumático o adornado (varias notas por sílaba) y florido o melismático (más de tres notas por sílaba).

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